El proyecto contempló la reparación de los daños presentes en el pavimento existente, seguida de la aplicación de una resina epoxi de alta calidad. Este recubrimiento garantiza una superficie homogénea y altamente resistente a productos químicos, abrasión y tráfico intenso, lo que lo convierte en una solución ideal para entornos industriales.
Antes de la intervención, el suelo presentaba roturas y desgastes que, además de comprometer la seguridad, proyectaban una imagen deteriorada del espacio.
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